El momento en el que más robos ocurren suele coincidir durante las reformas o mudanzas, cuando proteger el hogar se vuelve más complejo por cambios de rutinas, accesos abiertos y menor control.
Durante reformas o mudanzas, la seguridad del hogar se ve comprometida por la entrada constante de personas, herramientas visibles y viviendas que pueden quedar vacías durante horas o días.

Proteger tu hogar en estos periodos críticos es clave para reducir riesgos y evitar que una reforma o un traslado termine en un problema mayor.
Por qué reformas y cambios de vivienda aumentan el riesgo de robo
Las reformas y los periodos de transición en una vivienda alteran los hábitos habituales y facilitan oportunidades para los robos. Comprender estos factores permite anticiparse y reforzar la protección del hogar cuando más se necesita.
Durante una reforma, es habitual mantener puertas abiertas, retirar cerraduras o dejar ventanas sin protección. En el caso de cambios de vivienda, los desplazamientos frecuentes y los horarios irregulares dificultan el control del inmueble.
Todo ello convierte al hogar en un objetivo más vulnerable justo en el momento en el que más robos ocurren.
Entradas y salidas constantes de personas ajenas
Electricistas, albañiles, pintores o transportistas acceden al hogar durante reformas o traslados. Aunque la mayoría son profesionales, el aumento de personas ajenas dificulta detectar accesos no autorizados y reduce el control sobre quién entra y sale.
Señales visibles de vivienda vulnerable
Contenedores de obra, herramientas en el interior o buzones llenos son indicios claros de que el hogar atraviesa una reforma o un cambio. Estas señales pueden atraer a quienes buscan viviendas con menor protección y rutinas alteradas.
Medidas básicas para proteger tu hogar antes de iniciar una reforma
Preparar la vivienda antes del inicio de las obras es esencial para proteger el hogar y evitar problemas de seguridad durante todo el proceso. Una planificación previa reduce riesgos desde el primer día.

Antes de comenzar una reforma, conviene revisar los puntos débiles del hogar y establecer medidas claras de protección. Anticiparse es clave para no bajar la guardia justo cuando más robos ocurren.
Revisión de accesos y cerraduras
Puertas y ventanas deben contar con cierres seguros incluso durante la obra. Si es necesario retirar cerraduras, conviene sustituirlas temporalmente por sistemas provisionales que mantengan el control de accesos.
Control de llaves y copias
Limitar el número de llaves en circulación ayuda a proteger el hogar. Es recomendable saber quién dispone de acceso y evitar copias innecesarias durante reformas o cambios de vivienda.
Cómo reforzar la seguridad del hogar mientras duran las obras
Durante una reforma, el hogar está expuesto durante semanas o meses. Mantener medidas activas de seguridad permite reducir el riesgo de robos en este periodo prolongado.

El refuerzo de la seguridad no debe interrumpirse mientras avanzan las obras. Al contrario, debe adaptarse a la situación cambiante del hogar y a los nuevos puntos vulnerables.
Alarmas y sistemas de detección adaptados a reformas
Los sistemas de alarma con sensores ajustables permiten proteger el hogar incluso con movimiento controlado de operarios. Detectar accesos fuera de horario es clave cuando más robos ocurren.

Iluminación y visibilidad exterior
Una iluminación adecuada disuade intrusiones. Durante reformas, asegurar zonas oscuras y accesos secundarios ayuda a mantener la protección del hogar tanto de día como de noche.
Proteger el hogar cuando queda vacío temporalmente
En algunos momentos de reformas o cambios de vivienda, el hogar puede quedar vacío durante horas o días. Estos periodos requieren medidas específicas de protección.
Un hogar deshabitado transmite sensación de abandono si no se toman precauciones. Evitarlo es fundamental para reducir el riesgo de robos en momentos críticos.
Simulación de presencia
Programar luces o dispositivos ayuda a simular actividad en el hogar. Esta medida sencilla puede marcar la diferencia cuando la vivienda queda vacía durante una reforma o transición.

Supervisión y revisiones periódicas
Visitas regulares al hogar permiten detectar accesos forzados o incidencias rápidamente. La supervisión activa refuerza la seguridad en el momento en el que más robos ocurren.
Errores frecuentes que ponen en riesgo la seguridad del hogar
Algunas decisiones habituales durante reformas o cambios de vivienda pueden debilitar la protección del hogar sin que se sea consciente de ello. Identificarlas ayuda a evitarlas.

Mantener la seguridad requiere atención constante. Descuidar pequeños detalles puede facilitar robos justo cuando el hogar está más expuesto.
Dejar objetos de valor a la vista
Herramientas, electrodomésticos o dispositivos electrónicos visibles aumentan el atractivo del hogar. Guardarlos de forma segura reduce riesgos durante reformas o transiciones.
Confiar únicamente en la presencia de terceros
Pensar que la actividad de operarios es suficiente para proteger el hogar es un error común. La seguridad debe mantenerse activa incluso con personas entrando y saliendo.

Seguridad a largo plazo tras la reforma o el cambio
Una vez finalizada la reforma o completado el cambio de vivienda, es importante revisar y consolidar las medidas de seguridad del hogar. El cierre del proceso no debe implicar bajar la guardia.
Reforzar la protección tras estos periodos garantiza que el hogar no quede expuesto una vez vuelve la normalidad.
Actualización de cerraduras y sistemas
Cambiar cerraduras y revisar sistemas de seguridad tras una reforma ayuda a proteger el hogar frente a accesos no controlados que pudieron producirse durante el proceso.

Evaluación de nuevos puntos vulnerables
Las reformas pueden modificar la estructura del hogar. Analizar nuevos accesos o zonas expuestas permite mantener la seguridad adaptada a la nueva realidad de la vivienda.
En Yoigo Alarmas te ayudamos a mejorar la seguridad de tu hogar incluso en los momentos más complicados. Si tienes cualquier duda, visita nuestra web o llámanos al 900 622 398 y te atenderemos.
