Donde antes había una cama, ahora hay un ordenador. Donde se guardaban juguetes, empiezan a acumularse apuntes. Cambiar la función de una habitación también exige adaptar su seguridad. ¿Qué conviene comprobar antes de estrenar el espacio?

Aunque a veces basta con sacar una cómoda y colocar un escritorio para darle otro uso a un cuarto, una transformación puede dejar un detector detrás de una estantería o añadir cables donde antes caminabas sin obstáculos.

Repasar estos detalles mientras reorganizas la habitación te ayudará a disfrutarla con más tranquilidad desde el principio.

Antes de mover muebles, piensa en el nuevo uso

Puedes empezar por algo sencillo. Imagina un día normal en esa habitación. Quién entrará, cuánto tiempo pasarás dentro, qué aparatos utilizarás y qué necesitarás tener a mano. Un despacho ocupado toda la mañana funciona de forma distinta a un dormitorio que solo se utiliza por la noche.

Cuando una habitación cambia de función: cómo adaptar la seguridad del espacio
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Haz también una pequeña lista de los muebles, aparatos y materiales que necesitarás: ordenador, impresora, libros, herramientas o una cama plegable. Así podrás decidir dónde colocar cada cosa sin improvisar después con cajas apiladas o muebles que estrechen el paso.

A partir de ese inventario, elige qué mobiliario puedes aprovechar y qué necesitas retirar. La distribución tiene que encajar con la actividad que harás y dejar a mano lo que utilizarás con más frecuencia.

Consejo de seguridad:

Antes de mover los muebles, localiza los sensores de la alarma y comprueba si alguno quedará tapado. Para valorar cuántos sensores necesita tu vivienda, hay que tener en cuenta los accesos que deben protegerse y las zonas que cubre cada dispositivo.

Cambiar el uso del cuarto puede justificar una revisión de su ubicación, aunque los metros cuadrados sigan siendo los mismos.

Organiza tu nuevo despacho

Supongamos que tu antigua habitación se convierte en tu oficina.

Llegan el portátil, una pantalla y una lámpara. Antes de colocar el escritorio, comprueba cuánto espacio ocupan y dónde están los enchufes. Así podrás distribuir la mesa sin depender de cables que atraviesen la habitación.

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Despacho en casa Después de varios meses, os enseño esta habitación al detalle. Trabajamos a diario con un montón de documentos y facturas, pero no me gusta que estén a la vista, así que el aparador reciclado nos ha venido de maravilla. Pensé en venderlo, pero me daba pena y al tener tanta capacidad podemos guardar todo lo que necesitamos para trabajar. También aprovechamos el tablero que teníamos antes como escritorio para hacer las patas y ocultar de esta forma las torres y el triturador de papel. Además, tenemos un revistero fantástico para ordenar facturas. Compramos dos encimeras de Ikea para hacer el escritorio y con un poco de decoración y un sillón maravilloso hemos convertido una habitación en un espacio de trabajo y ocio. Detrás de la chimenea tenemos la play y una tv enorme para desconectar un rato. ¿Qué os parece? %23despacho %23escritorios %23sillon %23trabajoencasa %23inspiration %23fyp

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Reserva también un cajón o armario para los documentos y equipos de trabajo. Tener un sitio para recogerlos al terminar te ayudará a mantener la mesa despejada y a utilizar la habitación para otras actividades cuando lo necesites.

Si haces videollamadas, comprueba qué aparecerá detrás de ti. Puedes orientar el escritorio para disponer de un fondo ordenado y evitar que los documentos queden a la vista.

Consejo de seguridad:

Revisa qué se ve desde la ventana y orienta la pantalla para reducir su exposición desde el exterior. Bloquea el ordenador cuando te levantes y, al acabar la jornada, comprueba el cierre de la ventana.

Agrupa el cableado y evita que quede atrapado bajo las patas del mobiliario. Por seguridad del hogar, respeta la carga máxima indicada en la regleta y no conectes unas a otras. Si necesitas nuevos enchufes, encarga la instalación a un profesional

Adapta la habitación a las nuevas horas de estudio

Cuando los niños crecen y su habitación o sala de juegos pasa a ser un estudio, suele cambiar casi todo de sitio.

Los juguetes dejan espacio a libros, una mesa más grande y algún dispositivo electrónico. Aprovecha para revisar el estado del mobiliario que conservarás y comprobar que resulta adecuado para su nueva función.

Una estantería que antes contenía peluches puede acabar llena de manuales. Respeta la carga que admite cada balda y sigue las instrucciones de fijación del fabricante. Si has desmontado o desplazado un mueble, comprueba sus uniones y anclajes antes de volver a llenarlo.

Cuando una habitación cambia de función: cómo adaptar la seguridad del espacio
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Deja sitio para sacar la silla sin golpear otros muebles y para abrir la puerta por completo. Busca también una ubicación fija para la mochila. Parece un detalle pequeño, pero evitará que termine cada tarde aventada a la mitad del pasillo entre el escritorio y la salida.

Consejo de seguridad:

Si el estudio lo usa alguien que empieza a quedarse solo en casa, acuerda unas pocas rutinas: cerrar la ventana al salir, recoger los cargadores y saber cómo utilizar la alarma. El nuevo espacio debe acompañar su autonomía, con instrucciones fáciles de recordar y adaptadas a su edad.]

Una habitación preparada para descansar

Al convertir un despacho en dormitorio, empieza por comprobar dónde cabe la cama y cuánto espacio queda para moverse a su alrededor. Ten en cuenta también la apertura de los cajones y las puertas del armario.

Consejo de seguridad:

El nuevo dormitorio será una zona de intimidad. Si había alguna cámara instalada, consulta con tu proveedor cómo adaptar el sistema antes de empezar a utilizarlo.

Explica también los nuevos horarios y movimientos nocturnos, como levantarse para ir al baño o salir temprano, para que puedan revisar la configuración de la alarma.

Prepara un rincón para tus hobbies

Ese cuarto donde acababa todo puede convertirse en un rincón para coser, pintar o hacer pequeñas reparaciones. Antes de estrenarlo, separa los materiales que necesitas de lo que simplemente seguía almacenado allí.

Organiza la habitación alrededor de una superficie de trabajo estable y con espacio para los equipos que utilizarás. Si vas a coser, por ejemplo, necesitarás sitio para la máquina y para extender la tela sin tener que retirar otras cosas continuamente.

Cuando una habitación cambia de función: cómo adaptar la seguridad del espacio
Imagen de imaginima. Licencia de iStock.

Distribuye los materiales en cajones, cajas o estantes según la frecuencia con la que los uses. Reserva también un lugar para recoger los proyectos que dejes a medias y mantener libre la mesa.

Consejo de seguridad:

Cuando haya niños o mascotas en casa, guarda fuera de su alcance los objetos cortantes y los materiales que lo requieran. Si tu mascota empieza a pasar tiempo en este cuarto, comunícalo al instalador, pues su presencia debe tenerse en cuenta al configurar la alarma.

Después del cambio, revisa la alarma y los accesos

Con los muebles ya colocados, comprueba visualmente que ningún dispositivo haya quedado tapado. Una estantería alta, un biombo o un armario pueden alterar el espacio que cubre un detector de presencia. Si detectas algún obstáculo, consulta con el servicio técnico.

Evita desmontar los equipos por tu cuenta para pintar o moverlos. Algunos incorporan protección frente a manipulaciones, por lo que conviene coordinar cualquier intervención. Aprovecha la consulta para resolver las dudas sobre el funcionamiento de la alarma con la nueva distribución.

Por último, abre y cierra puertas y ventanas. Comprueba que el mobiliario permite acceder a ellas y que los sensores de apertura conservan su posición. Incorpora el cierre de la nueva estancia a tu rutina antes de salir de casa.

Tu casa cambia contigo, y su protección merece acompañar esos cambios.

En Yoigo Alarmas contamos con la alarma de Verisure, que se adapta a los distintos espacios de tu hogar. Si has convertido una habitación en despacho, estudio o dormitorio, visita nuestra web o llama al 900 622 550 para consultar cómo protegerla.